¿QUÉ ES SER MISIONERO?
por CARLOS SCOTT
Cuando hablamos que significa ser misioneros en la actualidad tenemos
que pensar primeramente en la Iglesia y preguntarnos: ¿Qué
es ser Iglesia misionera en el mundo de hoy?, ¿Puede una iglesia
no ser misionera?
En primer lugar afirmamos que la naturaleza de la iglesia es misionera.
Hablamos que la iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo.
No se concentra solo en el cielo. Se involucra en el mundo y por lo
tanto es misionera. Será estar en el mundo siendo distinta
del mundo. El problema que tenemos muchas veces es que la iglesia
no se da cuenta de su naturaleza misionera y que ha sido enviada al
mundo. La iglesia es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en
medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo,
en particular de los que son pobres o afligidos en cualquier forma.
En segundo lugar debemos reconocer que vivimos una tensión
entre lo que se denomina misión global y misión local.
Muchas veces estos términos están enfrentados sin darnos
cuenta que forman parte de la misma moneda pero con dos caras diferentes.
Para resolver esta dicotomía muchos están usando el
termino Misión GloCal. Es lo global y local en forma “simultanea”
según lo expresa el texto de Hechos 1:8. Ninguna área
de la iglesia debe estar como una cenicienta o ser la más importante.
Nos habla de dignidad, simultaneidad y equilibrio. Jerusalén,
Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra nos expresan
que cada área de trabajo y servicio deben estar debidamente
balanceadas y atendidas.
En tercer lugar ser misioneros no es una opción, es un mandato
(Mateo 28:18-20, Marcos 16:15, Juan 20:21, Hechos 1:8). Implica también
que debe haber una moralidad de la Fe. Debemos preguntarnos: ¿Por
qué todavía la cuarta parte del mundo o el 27% de la
población mundial no ha tenido acceso al evangelio o escaso
acceso al mismo? ¿Qué pasa con los que no escucharon
y aun no han tenido conocimiento del evangelio? Nuestro mundo tiene
hoy 6.4 mil millones de individuos que viven en 234 naciones geopolíticas,
pero más de 16.000 etnias. De esas etnias, más de 6.600
grupos permanecen como los menos alcanzados. La iglesia necesita asumir
un compromiso más intencional.
Muchas veces surgen malos entendidos en cuanto a que algunos son misioneros
y otros no lo son. David Bosch fue cuestionado en su momento cuando
afirmo que todo es misión. Algunos argumentaban que cuando
todo es misión entonces nada es misión. David Bosch
respondió que esta tensión la debemos resolver de una
manera creativa. Una forma de avanzar hacia esta creatividad es cuando
asumimos que toda la iglesia es misionera, todos sus miembros son
misioneros aunque muchas veces no seamos conscientes de esta realidad
y todo es misión
Pero entonces,… ¿Qué es
ser misionero en el día de hoy?
Significa que somos llamados a ser agentes de transformación
hasta lo último de la tierra y que de ninguna manera se limita
solo a la acción local o solo a la acción global. Es
cuando unimos la acción local y la acción global de
la iglesia en el cruce intencional de barreras, de iglesia a no iglesia,
en palabra y obra a favor de la extensión del Reino de Dios.
Ser misionero hoy significa que somos parte de una comunidad de Fe
que encarna la visión de llevar todo el evangelio a todo el
mundo.
Ser misionero hoy es darnos cuenta que hemos sido enviados al mundo
para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar (Moltmann).
Implica tener grandes sueños afirmando nuestra identidad en
la Oración, Justicia, Misericordia, Humildad, Obediencia y
Valentía en semejanza a Jesucristo. Es servir a la gente más
olvidada de la ciudad, la nación y el mundo.
En este servicio misionero debemos resaltar la labor de los misioneros
transculturales trabajando en el mundo animista, hinduista, budista,
islámico, ateo y postmoderno. Hoy tenemos más de 14.000
misioneros iberoamericanos en la tarea transcultural. Ellos cruzan
barreras lingüísticas, culturales, geográficas
para que todos tengan una oportunidad de conocer a Jesucristo como
Señor. Su esfuerzo, perseverancia y pasión es digna
de destacar. Su sentido de llamado, convicción y sacrificio
nos indica el camino a seguir. No solo es conocer lo que Dios quiere
sino obedecer.
El trabajo en la misión es el trabajo conjunto del Espíritu
Santo, la Iglesia y sus Misioneros La señal que tenemos como
iglesia es la cruz de Cristo. La iglesia debe tener credibilidad y
no centrarse en una vida feliz, cómoda y exitosa. El propósito
es la redención y reconciliación. La iglesia no siempre
acompaña los procesos misioneros. La iglesia es responsable
en desarrollar procesos intencionales que identifican, capacitan,
sostienen y cuidan a los siervos enviados como agentes de transformación
en la misión transcultural. También debemos estar conectados
con el campo de servicio, trabajando en unidad, aprendiendo unos de
otros y realizando los ajustes necesarios.
La misión es universal e integral. La iglesia por medio de
sus misioneros transculturales llevará el mensaje de Salvación
a todas las naciones correspondiendo este mensaje en palabra y hechos.
Incluirá al mundo entero como campo de misión y las
iglesias en todas partes deben ayudarse unas a las otras para llegar
hasta lo último de la tierra.
Carlos Scott
Iniciativa Misión GloCal
http://misionglocal.blogspot.com/